Radiografía del Recuerdo

“cuántas cosas,

láminas, umbrales,

atlas, copas, clavos, nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas! Durarán más allá de nuestro olvido;

no sabrán nunca que nos hemos ido”

(Jorge Luis Borges, “Las cosas”)

 

Las construcciones simbólicas de las que el sujeto es responsable, son objeto de este proceso. Las elecciones que tomamos van dejando un trazo a nuestro paso, los lugares a los que nos aferramos y luego abandonamos, los objetos que no queremos soltar porque siempre estuvieron allí… todos ellos, toman identidad como memoria, significan como el vestigio de la vida que fue, del tiempo que pasa, muestran una geografía detallada de lo que hemos sido.

Espacios íntimos, privados, se desnudan ante la escena pública del paisaje urbano cotidiano. Espacios como testigos silenciosos de la vida que los habitó, se convierten en huellas de relatos individuales, y a la vez buscan una identificación universal, de un “pasado familiar” quizás…

Retratos salen a la superficie por momentos y muestran con trasparencia lo espectral, la fragilidad e intangibilidad de aquel recuerdo… la intimidad, en la dimensión de sus secretos.